La ITV en Alicante es un trámite obligatorio que garantiza que tu coche cumple con los estándares de seguridad y medio ambiente para circular. Aunque a muchos conductores les resulta engorroso, prepararla bien es la mejor forma de superarla a la primera y evitar tener que volver.
En esta guía repasamos qué conviene revisar antes de acudir a la inspección, cada cuánto toca pasarla y algunos consejos para que la ITV sea favorable. Con estas claves llegarás a la estación con el coche a punto y reducirás al mínimo el riesgo de un resultado desfavorable.
¿Cada cuánto hay que pasar la ITV?
La frecuencia depende de la antigüedad del vehículo. Los turismos de gasolina y diésel están exentos durante sus primeros años; después pasan a una revisión cada dos años, y a partir de los diez años de antigüedad la inspección se vuelve anual. Conviene tener clara la fecha para no circular con la ITV caducada.
Puedes adelantarte a la fecha de vencimiento, normalmente hasta con un mes de antelación, sin perder días de validez. Pedir cita previa en la estación te ahorra esperas, y llegar con margen evita el agobio de dejarlo para el último momento, cuando las citas escasean.
Circular con la ITV caducada tiene consecuencias: además de la sanción correspondiente, en caso de accidente la aseguradora puede poner problemas. Por eso conviene anotar la fecha y no apurar, sobre todo en los coches más antiguos, que deben pasar la inspección con mayor frecuencia.
Conviene recordar también que una inspección desfavorable no es el fin del mundo: dispones de un plazo para subsanar el defecto detectado y volver a pasar solo la parte que falló, normalmente en la misma estación y sin repetir toda la inspección desde cero.
¿Qué conviene revisar antes de ir?
Buena parte de los fallos en la ITV se deben a elementos que puedes comprobar tú mismo de antemano. Los neumáticos, los frenos y las luces están entre las causas más habituales de rechazo, así que revisarlos con calma antes de acudir aumenta mucho las probabilidades de aprobar a la primera.
También conviene fijarse en la carrocería y los cristales, en el estado de los limpiaparabrisas y en que no haya fugas de aceite o líquido refrigerante. Un truco útil es rodar un rato por carretera antes de la inspección para calentar el escape y reducir la emisión de humos.
Repasa esta lista antes de acudir a la estación de ITV.

Qué revisar antes de la ITV
Neumáticos
Comprueba la presión, el desgaste y que la profundidad del dibujo supere el mínimo legal.
Luces y frenos
Verifica que todas las luces funcionan y que la frenada es firme y sin ruidos.
Escape y emisiones
Rueda un rato antes para calentar el motor y limpiar el escape de carbonilla.
Chapa, cristales y cinturones
Revisa que no haya daños en la carrocería, grietas en las lunas y que los cinturones anclen bien.
¿Qué elementos revisa el técnico?
En la estación, el técnico comprueba de forma minuciosa la seguridad y las emisiones del vehículo. Revisa el sistema de frenado, la dirección y la suspensión, las luces, el estado de los neumáticos, la carrocería y los cristales, además de medir los gases de escape para verificar que están dentro de los límites.
La mayoría de los vehículos supera la inspección a la primera, precisamente porque muchos fallos son sencillos de prevenir. Llevar el seguro en vigor es imprescindible, y aunque no siempre sea obligatorio presentar la documentación en papel, conviene tener a mano la ficha técnica y el permiso de circulación.
Un consejo práctico es dedicar unos minutos a limpiar la matrícula y comprobar que se lee con claridad, algo que a veces pasa desapercibido y puede dar problemas. Revisar también que el claxon suena y que los intermitentes funcionan por ambos lados redondea una preparación sencilla y eficaz.
Ten presentes estas claves para que la inspección sea favorable.
- Neumáticos, frenos y luces en buen estado
- Escape caliente y sin humos anómalos
- Seguro en vigor y documentación a mano
- Suspensión y dirección sin holguras ni ruidos
¿Y si prefieres despreocuparte de la ITV?
Con un coche en propiedad, pasar la ITV, preparar el vehículo y asumir cualquier reparación previa corre de tu cuenta. Es un trámite recurrente que exige tiempo y organización, sobre todo a medida que el coche envejece y aparecen más elementos que revisar.
Con el renting, en cambio, la gestión de la ITV y el mantenimiento van incluidos en la cuota, de modo que la empresa se encarga de que el coche esté siempre en regla. Para conducir seguro, también te será útil repasar nuestros consejos de seguridad vial en Alicante.
Si quieres comparar opciones, mira nuestra guía sobre renting o compra de coche en Alicante y descubre las opciones de renting para particulares para olvidarte de trámites como la inspección técnica.











